Temperatura en residencias

Termómetro máxima y mínima

Vamos a comenzar el mes de julio y muchos de nuestros familiares sufrirán las altas temperaturas en sus habitaciones, especialmente en las de las plantas altas, pues en la mayoría de las residencias  no hay refrigeración más que en la cafetería y en las zonas de dirección.

Todos tenemos que luchar por el mayor bienestar de nuestros mayores, sin cejar nunca en la reivindicación del aire acondicionado, para regularlo a la temperatura adecuada, al menos en pasillos y zonas comunes. Imprescindible, vigilar constantemente que se les ofrezca más agua y con más frecuencia, pues la deshidratación se acentúa en verano.

El personal, siempre escaso, se queda en mínimos en estos meses debido a las vacaciones, a la mala organización y la desidia de muchas direcciones de las residencias y sus empresas e instituciones responsables.

Los familiares tenemos que comprobar las temperaturas en las habitaciones, principalmente de los residentes con más grado de dependencia, ya que son  incapaces por sí mismos de demandar líquidos, solicitar que abran o cierren la ventana, o  ponerse o quitarse ropa. Existen termómetros que marcan la lectura máxima y mínima, además de la del momento. También es conveniente hacer fotos de las lecturas y, cuando sean excesivas y puedan crear molestias o agravar las dolencias al residente, presentar las reclamaciones pertinentes. Incluso, en casos extremos o que la dirección no responda, solicitar que acuda la policía.